vvvvElicina®
fue descubierta
por azar, gracias a los efectos observados cuando la piel
humana entra en contacto con las secreciones (baba) que
el caracol produce para facilitar su desplazamiento.
vvvvvLa
misma sustancia que el caracol utiliza para regenerar su
piel y su concha cuando sufre un daño.
vvvvvAl
manipular los caracoles, se comprobó que las manos
de los operadores quedaban extremadamente
suaves y más aún, las pequeñas
heridas producidas por el manejo de las jaulas, sanaban
rápidamente sin infectarse y sin dejar cicatriz alguna.
vvvvvDespués
de años de investigación, el laboratorio confirmó
las facultades regeneradoras y
cicatrizantes del extracto de caracol.
vvvvvEl
Dr. Bascuñan y un equipo de investigadores, diseñaron
un proceso para obtener las secreciones, conservarlas y
producir una crema de uso tópico.
vvvvvSe
procedió a patentar el producto.